Las emociones son respuestas naturales y automáticas de nuestro sistema nervioso. Sin embargo, lo habitual es que nos culpemos e intentemos «quitárnoslas» de encima, como si dejar de sentir fuera una opción a nuestro alcance.
En Rumbo Norte partimos de una premisa clara: las personas no eligen cómo se sienten ni cómo reaccionan ante lo que ocurre. Por eso, es vital distinguir entre dos conceptos clave:
- El dolor: La reacción natural y aversiva frente a las situaciones displacenteras de la vida. Es inevitable y temporal.
- El sufrimiento: La lucha constante contra esa realidad, la falta de aceptación que perpetúa el malestar.
Luchar contra el dolor para eliminarlo solo genera sufrimiento. Entonces, ¿cómo podemos dejar de pelear contra la realidad? La respuesta se encuentra en herramientas de la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT), específicamente en la defusión cognitiva: aprender a tomar distancia del dolor para ver que no define toda nuestra vida.
El punto de partida: Autocompasión
Antes de aplicar cualquier técnica, el primer paso es ser compasivo con uno mismo. Reconocer el dolor y admitir la incomodidad sin juzgarnos nos permite conectar con la realidad. La negación, en cambio, solo nos aleja de la solución.
Dos técnicas simples para aplicar fuera de la consulta
Una vez que aceptamos el dolor, estas dos estrategias breves ayudan a que la experiencia sea más manejable:
- Escribe tu sufrimiento y llévalo contigo: Pon por escrito lo que te atormenta en un papel y llévalo contigo. Léelo de forma regular en tu día a día para notar, poco a poco, que es una idea separada de ti y no un rasgo que define tu realidad.
- Agradece a tu mente por el pensamiento: Nota que es tu mente (y no tú) la que genera estos pensamientos según el contexto. Decir «gracias mente por…» y aceptar que ya lo tienes en cuenta es un ejercicio poderoso para quitarles el foco central de tus acciones.
Nota: Estas técnicas son un apoyo útil, pero no reemplazan un proceso psicoterapéutico individualizado. No buscan eliminar la emoción, sino hacerla más «digestible».
En Rumbo Norte esperamos que este espacio te sea de ayuda. Si estás atravesando un momento difícil y necesitas orientación, recuerda que nuestro equipo de consulta siempre está disponible para acompañarte.



